Un tratamiento facial para el acné está diseñado para limpiar profundamente los poros, reducir la inflamación y combatir las bacterias que causan el acné. Este tratamiento ayuda a calmar los brotes activos mientras favorece la curación y el equilibrio de la piel mediante técnicas personalizadas y productos de grado médico adecuados para piel propensa al acné.
Ayuda a reducir los brotes activos y la congestión cutánea
Calma la inflamación y el enrojecimiento
Limpia profundamente los poros y elimina las impurezas
Ayuda a lograr una piel más limpia y saludable
Puede ayudar a prevenir futuros brotes
Favorece la salud del cuero cabelludo y la fortaleza de los folículos
Ayuda a reducir los brotes activos y la congestión cutánea
Calma la inflamación y el enrojecimiento
Limpia profundamente los poros y elimina las impurezas
Ayuda a lograr una piel más limpia y saludable
Puede ayudar a prevenir futuros brotes
Favorece la salud del cuero cabelludo y la fortaleza de los folículos
Este tratamiento es ideal para adolescentes y adultos que presentan acné, poros obstruidos o piel grasa. Puede personalizarse para casos de acné leve a moderado y suele recomendarse como parte de un plan continuo de control del acné. Por lo tanto, los tratamientos constantes pueden ayudar a mejorar la claridad de la piel con el tiempo.
Las sesiones suelen durar 60 minutos e incluyen limpieza, exfoliación, extracciones y tratamientos calmantes. Aunque los resultados pueden variar, la piel generalmente se siente más limpia y calmada desde la primera sesión. Se espera un tiempo de recuperación mínimo.
Agenda una consulta para recibir un plan de tratamiento personalizado para el acné, diseñado según las necesidades de tu piel.